El espíritu de la Papillón vibró con fuerza veinte años después
La noche prometía y se cumplieron todas las expectativas. Alrededor de un millar de personas pasaron la noche del sábado 29 de julio por la terraza de la discoteca Plató, reconvertida durante algunas horas en la Papillón, lugar de cita obligada para varias generaciones de corraleños durante los años ochenta y noventa. Un ambiente excepcional y una noche cálida hicieron que la fiesta fuera un éxito rotundo.










